Si tienes un local, publicas el turno y en menos de dos horas tienes a alguien confirmado. Si buscas trabajo, dices los días que puedes y te llegan turnos cerca de casa.
Siempre con contrato y con el alta hecha antes de entrar.
Viernes. El ayudante de cocina no viene. El servicio empieza en una hora y dieciocho minutos.
Ese momento es todo el negocio.Y conviene separarlo, porque no se resuelve igual.
Un alta fuera de plazo es una infracción grave: la sanción arranca en 3.750 € por trabajador. Y el lunes nadie se acuerda.
Llevo las operaciones de un restaurante en Bilbao. No he leído sobre este problema: lo tengo cada mes. He mandado el mensaje al grupo a las siete de la tarde, he doblado turno cuando no contestaba nadie y he visto cómo se resuelve un sábado a las once, con la gestoría cerrada desde hace ocho horas.
Lo que todavía no sé es si a otros locales les compensa pagar por resolverlo. Y eso no se supone: se pregunta.
Puesto, hora y cuántas horas. Los puestos ya están configurados con tu sueldo, tus tareas y la experiencia que pides, así que son tres toques. Veinte segundos con el móvil en la mano.
Antes de publicar nada. Sin porcentajes escondidos ni cuotas que aparecen al mes siguiente.
Ves quién es cada una: a cuántos minutos andando está, qué experiencia tiene en ese puesto y cuántos turnos lleva ya contigo. Eliges tú. Nadie entra en tu cocina sin que lo aceptes.
Aquí es donde se cae todo lo demás, y por eso creemos que hay negocio.
El alta debe presentarse antes de que la persona empiece a trabajar. Se puede hasta 60 días antes, pero ni un minuto después. El sistema nunca fue el problema: el certificado digital lo tiene la gestoría, y un sábado a las siete de la tarde no hay nadie al otro lado.
Por eso generamos el contrato relleno —con la causa bien redactada, que es lo que mira una inspección— y el fichero de afiliación con el CCC, el NAF y el grupo de cotización. Se manda en un clic.
Cubro no presenta el alta ni contrata a nadie. La relación laboral es entre la empresa y el trabajador; nosotros os presentamos y dejamos el papeleo listo.
Es lo primero que pregunta todo el mundo, y la respuesta cambia el precio.
Esa figura tiene nombre —agencia de colocación— y una consecuencia que juega a favor del que trabaja: no se le puede cobrar nada. No es una promesa comercial, lo dice la ley.
del salario bruto, y solo por los turnos que se cubren. Un turno de cinco horas son unos 11,50 €. Sin cuota, sin alta y sin permanencia.
Nunca, ni comisión ni cuota. Cobras íntegro lo que te paga el local. Y si un sitio quiere quedarse contigo fijo, tampoco cobramos por eso.
Trabaja de lunes a viernes en otra cosa. Los fines de semana quiere sacarse un dinero con lo que ya sabe hacer.
Un interruptor que dura seis horas y se apaga solo. Si no lo activa, no le llega nada: nadie le molesta el día que no puede. También deja programados sus días de siempre —sábado entero, domingo por la mañana— y se activa sin acordarse.
En una ETT te llaman ellos cuando lo necesitan, y decir que no tres veces te saca de la lista. Aquí dice cuándo existe, y el resto del tiempo no existe.
Quien hace turnos sueltos lleva años oyendo promesas. Estas son las tres dudas que salen siempre.
57,50 € por cinco horas, a 1,2 km, catorce minutos andando. No hay que multiplicar nada ni adivinar cuánto se lleva. Cobra en menos de siete días, con su contrato y sus días cotizados contados.
Es un solo mecanismo. Sin gente disponible, el bar publica y no pasa nada — y con la urgencia no hay segunda oportunidad: si le falla una vez, no vuelve. Sin bares publicando, el trabajador activa la disponibilidad, no recibe nada y desinstala en dos semanas.
Tenemos el producto diseñado y el marco legal estudiado, pero no la confirmación de que un bar de Bilbao pagaría por ello. Por eso preguntamos antes de construir.
Si nos dices que no lo ves, también nos sirve. De hecho, nos sirve más.
Dos minutos. Las dos últimas preguntas son las que de verdad ayudan: contéstalas con sinceridad, aunque la respuesta sea que no.
Te llamamos en menos de 24 horas y no hay que pagar nada ni dejar ninguna tarjeta. Al enviar aceptas la política de privacidad.
Te llamamos en menos de 24 horas. Sin guion de venta: queremos que nos cuentes qué le falta.
Tú. Cubro no es una ETT: os ponemos en contacto y te dejamos el contrato y el alta preparados, pero la relación laboral es entre tu empresa y el trabajador.
No pagas nada. Solo cobramos cuando alguien confirma y va.
Sí. Si ya tienes gente de confianza, el aviso puede salir solo para ellos y abrirse al resto si no contestan.
Se hace un solo contrato semanal en vez de uno por día, y te ahorras el recargo del 36 % que llevan los contratos de menos de una semana.
Adelante, y sin pagarnos nada. Cobrar por eso nos convertiría en lo que no queremos ser.
Nada, nunca. La ley prohíbe a las agencias de colocación cobrar al trabajador.
No. Cada turno lleva contrato y alta antes de que entres. Si no está, no vas.
El local te ingresa en los siete días siguientes al turno. En la app ves lo pendiente y el justificante cuando te pagan.
Avisando con antelación no pasa nada. No presentarse sin avisar bloquea la cuenta: es lo que hace que los locales confíen.
No, y no lo vamos a vender así. Son ingresos que complementan, con sus días cotizados, pero llegar a los 360 días que dan derecho a paro lleva años.
La hostelería es uno de los sectores con más dificultad para encontrar personal en España, y los perfiles más difíciles de cubrir son justo los que se necesitan de un día para otro: camareros de sala y de barra, cocineros y ayudantes de cocina. En Bilbao, con la densidad de locales del Casco Viejo, Indautxu, Abando o Deusto, una baja un viernes por la tarde deja comprometido un servicio entero.
Cubro no es un portal de empleo donde publicar una oferta y esperar currículums. Es una herramienta para cubrir un turno hoy, o para dejar reforzado un puente entero con un solo contrato. El local dice qué necesita, la aplicación avisa a los profesionales disponibles a pocos minutos andando, y el local elige.
La parte delicada de contratar un extra no es encontrarlo: es hacerlo bien. El alta en la Seguridad Social debe presentarse antes de que la persona empiece, y un alta fuera de plazo es una infracción grave. Sistema RED admite altas las veinticuatro horas, pero el certificado digital suele estar en la gestoría, que un sábado por la noche no atiende. Ese hueco es el que empuja a tanta gente a trabajar sin contrato.
Los salarios de cada turno parten de los grupos profesionales del convenio provincial. La aplicación no deja publicar por debajo del mínimo del grupo, y cada local puede pagar por encima si quiere que su turno se cubra antes. Los pluses de nocturnidad y festivo se calculan aparte y se ven desglosados antes de publicar.
Para quien busca trabajo de camarero o cocinero por horas en Bizkaia, Cubro es gratuito y lo será siempre. Cada turno se cobra en menos de siete días, lleva contrato y suma días cotizados, y el fichaje desde el móvil garantiza que se pagan las horas reales. No sustituye a un contrato estable, pero permite completar ingresos los días que se pueda.